Aprendiendo de los grandes: Cuando la televisión fue mejor que el cine

El negocio de la televisión se atrevió a cambiar el paradigma y nos mostró cómo la osadía es una de las mejores herramientas diferenciadoras.

Hasta hace un par de décadas, hablar de buenas series televisivas se remitía a un referente de dos o tres títulos exitosos cada cinco años. Generalmente era del orden bélico y guerra, género policiaco o comedias de corto aliento. Con excepciones por supuesto: Bonanza, Kung Fu, La Familia Monster, Embrujada, Cheers, MacGyver, El auto fantástico y otras que contaron en su momento con el beneplácito de las audiencias. Veamos el cambio que tuvo la industria del entretenimiento revisando algunos ejemplos concretos.

A pesar de la recordación, estos éxitos no eran constantes para los estudios y la técnica cinematográfica no era esencial. Las historias internas de las series eran cortas, no había una secuencialidad que atara de forma apasionada a los televidentes y cada capítulo, en su generalidad, se desconectaba de la historia previa. La gente seguía los programas debido al juego de horario en el que presentaba la parrilla de entretenimiento, que se limitaba a la noche cada fin de semana.

Hoy en día, hay series que guardan el mismo esquema y son igualmente exitosas: Big Bang Theory o CSI las muestras de ello. Pero la predominancia actual está en series de muy largo aliento (temporadas de hasta 22 capítulos) que son capaces de tocar todos los temas, incluso los más polémicos e inverosímiles, con grandes actuaciones, giros impredecibles en la historia (que incluyen desaparecer personajes centrales), en fin, elementos que hasta hace un par de años eran impensables para el segmento televisivo.

La primera lección para recordar: Todos los negocios tienen un punto de inflexión que llevará al siguiente paso de evolución ¿Está usted buscando el cambio en su sector?

¿Qué fue lo que cambió?

1) Desapareció el miedo

Como en cualquier cambio de paradigma, no pueden existir temores para actuar. Se deben hacer de forma segura, con argumentos sólidos, con datos en la mano, tal como hizo CBS o HBO en su momento.

El miedo al cambio suele mantener activos fijos y genera hábitos en el consumo, pero no permite proyección al futuro pues descarta la posibilidad de atender nuevas tendencias. A menos que usted tenga un producto como Coca-Cola y que un cambio en el sabor original podría causarle estragos, esté siempre dispuesto a realizar ajustes, a mover el timón y no vea un solo punto en el horizonte. Recuerde, el ojo humano tiene la capacidad de abarcar 180 grados visuales, úselos.

Un ejemplo claro de cómo vencer el miedo nos lo ha ido mostrando Netflix al tener la capacidad de estrenar en salas de cine y en las casas de los espectadores, al mismo tiempo, sus producciones originales. Esta situación tiene en alerta a los dueños de salas de cine tradicionales.

Sobre el particular, Reed Hastings, CEO de Netflix, sostiene que: “Las salas de cine durarán tanto como los restaurantes, tú y yo podemos cocinar en nuestras casas, pero seguimos saliendo a comer o cenar fuera. Porque es divertido, es agradable, hay una experiencia particular en ello”.

¿Ha pensado en dejar a un lado sus miedos e idear un nuevo modelo de comercialización para sus productos?, ¿Lo ha probado todo en este campo?

Recuerde, hasta hace muy poco tiempo nadie pensaba en ver una película de estreno (en alta calidad, por bajo costo) en la comodidad de casa y Netflix lo hizo.

2) Atrajeron clientes desatendidos

Esos que son capaces, incluso, de comprar viejo para satisfacer su gusto. Los casos para ejemplificar: Stranger Things y Game of Thrones. En ambos casos, tanto Netflix como Home Box Office (HBO) atendieron a dos nichos que hasta hace muy poco tiempo estaban casi por completo en el olvido: Los nostálgicos de los años ochenta y los fanáticos de las sagas fantásticas.

Si bien, haber llevado las obras épicas fantásticas de J.R.R. Tolkien (Saga del Señor de los Anillos y Hobbit), logró complacer a una parte del público amante de la literatura fantasía, también dejó la puerta abierta para que HBO se diera a la tarea de adaptar la obra de George R. R. Martin: “La Canción del Fuego y el Hielo”, (observar que este autor usa sus siglas de igual forma que Tolkien para ser identificado en un género, sin resquemor alguno).

Pero no copiaron la formula, también exitosa del Señor de los Anillos, en la pantalla grande, no, lo que hicieron fue aprovechar cada capítulo de la larga saga de Martin y la llevaron a la televisión ajustando ya siete temporadas (2011) con un cambio notable en el paradigma de los productos televisivos. Para tener en cuenta: El mercadeo y los productos (juguetes, capas, espadas, cajas de colección, etc.) de cada temporada han sido distintos.

De otro lado, Stranger Things usa un modelo un poco más sencillo pero tanto más efectivo: La nostalgia. Escrita y dirigida por los hermanos Matt y Ross Duffer usan todos los elementos de recordación (colores, texturas, música, ambientaciones, incluso las actuaciones) de los años ochenta. Cada uno de los capítulos de las dos temporadas es un juego de referentes de películas o series como IT o Pesadilla en Elm Street (Freddy Krueger), y resulta realmente un trabajo delicado en el momento de jugar con la memoria.

Ambos modelos para la presentación de sus series funcionan de forma distinta: HBO estrena, en temporada, un capítulo semanal hasta terminar con la misma. La acompaña de páneles de expertos literarios y cinematográficos que hacen conversatorios sobre las variaciones televisivas. Las últimas dos temporadas no se han apegado a la historia original y el autor dio vía libre para que los guionistas le dieran rumbo deseado a la historia. Algo que ha generado más expectativa en los seguidores de la saga escrita.

Por su parte, Netflix pone toda temporada en su plataforma para que los televidentes puedan verla en una sola sentada. Apoyan el lanzamiento con el uso de mercadeo fuerte en souvenirs de juguetería, música (enfocado a vinilos), arte hecho a mano y entrevistas de los protagonistas a un nivel de cercanía con la audiencia poco vista.  También se ha creado una fanaticada que construye un universo paralelo para dar explicación a los fenómenos “extraños” que suceden en la historia. Esto se ha dado de forma natural en el universo de las redes sociales, no es impulsado por la productora. Manifestaciones que se dan frente a fenómenos creativos que les permiten interacción a los aficionados de cualquier tema.

Lo que nadie hace, alguien lo hará

El Señor de los Anillos será llevado a la pantalla chica como serie por parte de Amazon. Con dificultad, alguien inventa algo nuevo, generalmente usted debe aprovechar las ventanas que otros no usan como una oportunidad. Haga una lista de las cosas que en su segmento de negocio se están dejando de hacer, elabore un plan y póngalo a rodar. También mantenga en mente que ningún diferencial es para siempre, por creativo que sea.

3) Personalización por segmento

Incluso en las redes sociales. No solo estas dos series (Game of Thrones y Stranger Things) han realizado campañas publicitarias enfocadas a cada público. House of Cards, ha hecho campañas por país, con políticos destacados para acercar a la audiencia que no conoce el centro temático de la misma.

Para el caso de las redes sociales, se pueden encontrar el trabajo de un equipo creativo que ha hecho videos con antiguos temas de comerciales de los años ochenta, o variaciones humorísticas que ponen a personajes de la series en situaciones cotidianas de un televidente. El uso del humor también ha sido esencial:

Ejemplo de personalización realizado por Netflix (Colombia, usan el tema musical de una golosina llamada Gudiz y la “personalizan” al país):

Amazon el campeón de la segmentación

Los antes solo vendedores en línea, tomaron un libro de culto entre el nicho de lectores de ciencia ficción (El Hombre en el Castillo de Philip K. Dick), hicieron una serie de bajo presupuesto, con buenas actuaciones y triunfaron, en poco tiempo lanzarán la tercera temporada.

Este quizás es el ejemplo más claro de personalización en la televisión reciente y que conjuga los dos parámetros anteriores: se acercaron a una audiencia que no es fácil de convencer porque son lectores no televidentes. Los conocedores a profundidad de la ciencia ficción (no consumen productos de las líneas Star Wars o Star Trek, para dar un ejemplo del tipo de su personalidad, consideran que son producciones sin fondo o muy ligeras para su gusto) de esta línea requieren argumentos que para otros públicos resultan aburridos.

Entonces, los productores de Amazon vencieron el miedo al fracaso, hicieron lo que nadie se había atrevido y lograron un producto de calidad que perdurará en el tiempo, y a la vez abrieron una puerta para que los más descreídos consumidores tuvieran una opción, que hasta el momento les ha dado resultado.

De otro lado, este nivel de cercanía con las audiencias no se había visto nunca, ni aún en tiempos cercanos ya con las redes sociales funcionando. La interacción en Facebook, por ejemplo, es de respuesta casi inmediata a nivel de Community Manager y el nivel de presencia de los seguidores es monitoreado constantemente.

Este pequeño recorrido por la parrilla televisiva actual nos permite ver que en todas partes hay ideas para ser usadas en nuestro negocio. Cuando usted se sienta a ver televisión ¿Percibe los cambios, estaría dispuesto a hacer algunos arriesgados para lograr aumentar su nivel de audiencia o de clientes? ¿Qué tan creativo está siendo?

Cinco ejemplos que podemos tomar del cambio en el formato televisivo para nuestros negocios

  1. Permita que su cliente escoja, decida los cambios y se sienta libre de hacer uso de sus productos cuando y como guste. Ese es el gran valor agregado de Netflix.
  2. Utilice los mejores equipos a su alcance. HBO nos ha venido demostrando que las herramientas que fueron exclusivas para el uso de los más grandes, también están a disposición de todos y si se saben aprovechar, ser mejores que ellos.
  3. Aproveche el talento que los otros no usan. Las grandes empresas cinematográficas dejaron a un gran número de actores y profesionales fuera de sus estudios por temas de formato (no trabajaban con actores televisivos). HBO, Netflix y Amazon, están tomando todo el talento que tienen a mano.
  4. Haga uso indiscriminado de su archivo histórico (memorias, viejos productos, viejas ideas) y combínelo con los recursos actuales. Westworld fue una película estrenada en 1973 y reeditada en 2016 como serie para HBO. Lanzarán su segunda temporada en 2018 y parte del éxito ha sido jugar con la expectativa de la audiencia.
  5. Si quiere cambiar un paradigma: planee, consulte, revise, calcule y arriésguese, eso sí, no desfallezca en ninguna de las etapas, el éxito de un producto no necesariamente se da en el lanzamiento o con sus primeras reediciones. La primera temporada de Game of Thrones empezó lenta, luego todo fue como pólvora y hoy es la serie de televisión más vista en todo el mundo.

    Periodista e investigador económico de Bien Pensado. Historiador, escritor y autor de novelas (El Instalador-Manual de Levitación Magnética) y cuentos de ciencia ficción (Relojes que no marcan la misma hora) y género negro. Cofundador del movimiento literario Las Filigranas de Perder. Ha estado vinculado a distintos medios periodísticos, y cree profundamente que la historia de una sociedad se transforma reconstruyendo su imaginario a partir de nuevas propuestas narrativas.

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