El futuro del emprendimiento

El futuro del emprendimiento

El futuro del emprendimiento

Una tendencia que ya empezó y que se acentuará en los próximos años es una explosión en las iniciativas de emprendimiento. La disminución en las barreras de entrada a múltiples mercados y el acceso a canales directos de venta a clientes finales, multiplicará las opciones que tienen los consumidores, así como el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Hace 10 años, emprender un negocio y que tuviera éxito, implicaba monumentales desafíos, entre ellos, establecer canales de distribución, darse a conocer y conseguir los fondos para financiar el despegue y puesta en marcha.

La transformación del emprendimiento

La posibilidad de crear un negocio se ha simplificado y abaratado. La posibilidad de crear un producto o servicio y rápidamente escalarlo a un millón de personas es algo que ahora es posible, pero impensable años atrás. Hoy en día los emprendedores tienen acceso a tecnologías que antes eran sólo para grandes corporaciones con enormes presupuestos. Los emprendedores tienen ahora acceso a grandes fuentes de capital, como fondos de inversión, ángeles inversionistas o crowdfunding.

Al eliminarse las barreras de entrada, hoy cualquier persona tiene acceso a los elementos básicos de un emprendimiento exitoso:

Acceso al capital

Anteriormente las fuentes de financiación para un proyecto eran bastante limitadas. Préstamos bancarios, fondos propios o financiaciones de entidades especializadas. Ahora los emprendedores cuentan con múltiples alternativas de financiación: fondos gubernamentales para el emprendimiento, inversionistas privados y hasta el crowdfunding. Ya se puede acceder a capital diseminado por varias latitudes.

Acceso a los mercados

Esta era otra gran limitación. Encontrar un mercado viable para desarrollar el emprendimiento estaba sujeto al número de clientes potenciales que se pudiera alcanzar para promover el producto/servicio. Hoy a través de las plataformas digitales y los avanzados métodos de segmentación que ofrecen algunos vehículos publicitarios (Google Adwords), no sólo es posible ponerse frente a consumidores altamente especializados, sino obtener su atención. Incluso la posibilidad de que sean las mismas personas las que se vuelvan emisarias de las marcas (redes sociales) da un poder más fundamentado en la esencia de los mercados que en el tamaño del presupuesto. Pareciera que la filosofía fuera cada vez más: negocios de la gente para la gente.

Acceso a los medios

El comienzo de todo proceso comercial es contarle a los clientes que el negocio existe. Muchas empresas con buenos productos y servicios fracasan porque aquellos para los cuales lo que ofrecían pudo haber sido relevante, nunca se enteraron que lo ofrecían.

El primer paso de todo negocio es darse a conocer. No obstante hasta hace algunos años, las únicas opciones que tenía un emprendimiento de ponerse frente a sus clientes potenciales era el voz a voz, algo de publicidad local, participar en ferias y promoverse con un aviso para los transeúntes. Hoy internet hace posible que cualquiera pueda ser dueño de su propio medio de comunicación, con plataformas como la página web, las redes sociales, el email marketing y las múltiples opciones gratuitas para compartir contenidos online en audio y video.

Acceso a los proveedores

Muchos emprendimientos exitosos se basan en juntar varias piezas para ofrecer un sistema más complejo, eficiente y robusto (como el caso de Amazon). El acceso a los mercados y a otros emprendedores que suministran insumos de todo tipo, hace que también los proveedores ya no sean sólo potestad de las grandes compañías.

Si bien éstas siguen teniendo la ventaja de economías de escala para bajar costos, la segmentación en nichos de mercado cada vez más pequeños hace que los volúmenes de producción sean cada vez más bajos, con producciones sobre demanda y clientes especializados dispuestos a pagar un precio premium por mejores soluciones. Esto está llevando gradualmente a que incluso las economías de escala dejen de tener la relevancia que solían tener como ventaja competitiva. Los mercados realmente «masivos» serán cada vez más pocos. Y ahí ganan las Pymes.

Acceso a la tecnología

Los avances en la industria han hecho que cualquiera pueda acceder a tecnologías con una fracción de la inversión de lo que costaba hace unos años.

El costo de los microprocesadores, el escalamiento del software sobre demanda (Software as a Service – SaaS), la popularización del teletrabajo y el acceso masivo a internet de banda ancha, hoy hacen posible cualquier emprendimiento con mínima inversión.

Acceso a los canales

Este era otro de los grandes bastiones de los oligopolios que han dominado por décadas cientos de industrias. Tener el control de los canales de distribución como único camino para atender los mercados, era una infranqueable barrera de entrada para cualquier emprendimiento. Los canales ya estaban controlados, dejando sin «vitrina» de comercialización a los nuevos negocios.

La creciente desintermediación y el acceso a millones de personas vía internet, hace que para muchos emprendimientos sea más rentable llegar directamente a sus mercados y controlar el cien por ciento de su distribución. Modelos como Airbnb (personas de todo el mundo que alquilan sus hogares), Warby Parker (eliminó la intermediación de anteojos de prescripción), Dollar Shave Club (máquinas de afeitar de suscripción mensual desde US$1) o las aerolíneas, están demostrando que ya existen las plataformas para llegar masivamente a cualquier mercado en cualquier parte del mundo, sin necesidad de usar intermediarios.

La maravillosa explosión del emprendimiento

Seremos testigos de una maravillosa explosión de innovación y audaces propuestas de negocios que redefinirán el status quo preestablecido. Nada se quedará quieto. Industrias centenarias serán retadas por ágiles negocios que se apalancan en nuevas tecnologías y le hablan a nuevos consumidores. Ninguna compañía podrá confiarse de sus victorias pasadas o de su tamaño, pues estará amenazada permanentemente por cientos de negocios que piensan diferente y que se están ganando la preferencia de la gente con sus productos especializados y su servicio genuino y personalizado.

La oferta será mucho más diversa, tanto local como internacional, llena de veloces y flexibles emprendedores que están convencidos que las cosas se deben hacer de una manera diferente. Los mayores competidores de las industrias establecidas no serán solamente los tradicionales que siempre han competido bajo las mismas premisas de poder. Los mayores competidores serán compañías que aún están por nacer pero que tienen el acceso a los mercados, a los canales y son contadores de historias por naturaleza, algo que los consumidores están prefiriendo cada vez más.

Nunca antes habíamos tenido unas condiciones tan propicias para generar emprendimientos exitosos. El mundo se va a beneficiar de personas con grandes ideas que a diferencia de hace unos años, ya no se perderán en el anonimato.