Mitos del mercadeo: Email marketing es enviar correos masivos

Email marketing no es correo no deseadoTristemente para muchos empresarios el email marketing es sinónimo de enviar correos masivos, de invadir «ingenuamente» la privacidad de las personas. Una forma «económica» de disparar con perdigones a ver si alguien cae.

Y lo más sorprendente es ver cómo, las mismas personas que aceptan las ofertas de enviar 50 mil correos por US$100, son las que dicen odiar el correo no deseado. Esto es un problema de coherencia.

Uno no puede estar en contra de recibir correo spam y por otro lado aceptar que una empresa lo envíe en su nombre.

¿Por qué destruir la reputación de su marca?

El problema no es que sea ilegal y que las leyes de protección de privacidad sean cada vez más severas. Eso es lo obvio. El problema es el daño que se le hace a la marca.

Suponga que el 1% de las personas que reciben su correo responden y terminan efectivamente siendo clientes. Podría pensar que vale la pena, además siendo algo tan barato. Cualquier venta adicional suma.

El punto es otro. ¿Vale la pena crear una mala imagen en el otro 99% de las personas?

Todo el esfuerzo que ha hecho por años de construir la reputación de su empresa y su marca, de ser reconocido en el mercado como una compañía seria y responsable, para la cual sus clientes son lo más importante, etcétera, etcétera; lo está destruyendo al poner su nombre en un correo masivo.

No porque sea barato significa que sea lo correcto.

¿Qué es exactamente el Email Marketing?

Email marketing es comunicarse regularmente a través del correo electrónico con su base de datos voluntariamente suscrita, ya sea de clientes actuales o de clientes potenciales.

Es la base de datos que ha construido a cambio de ofrecer información de valor a sus suscriptores, de generar contenido útil, de aportar al desarrollo de sus clientes.

La forma correcta de enviar correos

Es tentador dejarse seducir por envíos de correos masivos a miles de personas por unos cuantos dólares.

Nuevamente, ¿qué sentido tiene enviar miles de correos a personas que no les interesa?, ¿vale la pena la mala imagen que recibirá su compañía al llegar como spam?, ¿por qué si odia recibir correo no deseado, habría de enviarlo a otros?

Esta es la forma incorrecta de empezar una relación, puede hacerlo mucho mejor.

Es muy tentador ir a la Cámara de Comercio y adquirir una base de datos de 1.000 o 10.000 registros para enviarles información. Nuevamente, ¿qué tan interesadas estarán estas personas en recibir su correo físico o electrónico?

Sin embargo, en la práctica puede enfrentarse a este dilema. Tiene una base de datos que alguna vez recogió en una feria y no sabe que hacer con ella.

Envíe un único correo ofreciendo información de valor

Utilice su valioso contenido como la razón principal de su comunicación. No envíe un correo para “ponernos a su servicio” y “ofrecerle una amplia gama de productos a los mejores precios”. Por. Favor. No.

Envíe su eBook gratuito, la invitación a una conferencia virtual o un reporte de las últimas tendencias de su industria, para que ese primer contacto sea de generación de valor.

Y junto a esto, invite a esa persona a que se suscriba y siga recibiendo sus útiles recursos de ahí en adelante. Esa es una forma respetuosa de empezar una relación. Seduciendo con el contenido, no obligando con sus productos.

Copatrocine contenido con un aliado de confianza

Y si definitivamente tiene que usar una base de datos de alguien más, apalánquese en esa otra empresa (las asociaciones son excelentes aliados) para que lo envíe en su  nombre. Copatrocine su eBook con la asociación y permita que lo envíen a sus afiliados como un beneficio por ser miembro.

De esta manera no llegará solo; llegará presentado por alguien que la persona ya conoce y en quien confía.

Es un tema de confianza

No se trata de llegar a la bandeja de entrada y de «burlar» los filtros anti-spam.

Se trata de generar confianza, credibilidad y reputación. A fin de cuentas de cuenta de eso se tratan los negocios y las verdaderas relaciones humanas.