Breve historia de las marcas: Schweppes

Schweppes

SchweppesMucho antes de que existiera Coca-Cola, la marca más famosa e importante de su categoría y antes también de que existiese cualquier otra que fabricara bebidas carbonatadas, sería una menos conocida mundialmente hablando pero con una imagen más refinada, aquella que daría origen a una industria multimillonaria.

Esa marca que nació en Suiza, se consolidó en Gran Bretaña, y ha hecho de España el lugar donde más se vende el agua tónica que produce, no sólo es un icono de la globalización y un sello que cada vez más logra tener una penetración y popularidad semejante a la de contendores similares como Pepsi o la misma Coca-Cola, también, es heredera de un legado fascinante en la que hechos y situaciones históricas especialmente del Reino Unido la han tenido como protagonista.

Así, los mismos hechos y acontecimientos históricos en los que la misma se vería envuelta, se encargarían de hacer con el tiempo que la misma se volviera parte de la vida y tradición de los Británicos y con ello parte de una cultura dominante. De esta manera bajo el nombre de la corona y como llegaría a ocurrir con varios productos, conceptos y tradiciones de La Gran Bretaña, Schweppes se volvería un embajador más del Reino Unido que sería exportado y acogido en múltiples lugares: primero en las colonias del imperio y más tarde en otros países y lugares donde la fama y tradición de sus productos también llegaría a “conquistar” otros pueblos.

El nacimiento de la soda, la primera bebida gaseosa

Jacob Schweppe
Jacob Schweppe

La historia de Schweppes comienza en Ginebra cuando Jacob Schweppe, un alemán que se había dedicado a la industria relojera pero que también podemos considerar un inventor amateur, crea en 1783 el proceso industrial para carbonatar agua mineral de forma artificial o soda (diferente de aquella de origen natural).

Con un éxito moderado siendo vendida como producto medicinal en tanto que era recomendada como una especie de medicamento digestivo, la soda, de la mano de su fundador, no tardaría en hacerse presente en una de las capitales con mayor atractivo comercial y de negocios en Europa como lo era Londres en aquellos tiempos.

Allí, siete años más tarde, Schweppe, en compañía de otros socios, establecería la primera planta de producción para su bebida.

A pesar de que inicialmente en dicho país el producto no había logrado tener mucho éxito, se dice que el físico Erasmus Darwin, el padre de Charles Darwin, ejerció una influencia importante entre el público para lograr impulsar las ventas de este en forma notable al ser un fiel consumidor de la bebida.

Sin embargo a pesar del éxito que ya empezaba a tener su creación, Jacob Schweppe no llegaría a ver desarrollado todo el potencial de su idea y seguramente entonces no alcanzaba a imaginar en lo que su invento llegaría a convertirse. Mucho menos cuando el Rey Guillermo IV de Inglaterra, otro fiel consumidor de la soda, le otorgase a esta el sello real by appointment of (por la gracia de su majestad), pues para ese entonces (1821), infortunadamente ya se había producido su deceso.

De esta forma si bien esto ayudaría a elevar el producto a un lugar de privilegio en el corazón de los Ingleses poniéndolo a la altura de tradicionales y muy representativas bebidas del país como era el caso del té, la cerveza o el ginebra, el futuro de este pasaría a manos de otros empresarios quienes se encargarían de llevarlo aún más lejos a partir de encontrar nuevos usos y aplicaciones para el mismo ayudando a incrementar aún más su fama y popularidad hasta conseguir hacer de Schweppes una marca mundialmente famosa.

De la soda a las gaseosas

Una vez Jacob Schweppe muere, dos empresarios llamados John Kemp-Welch y Willian Evil comprarían la empresa, y con ello, le imprimirían un refrescante aire a la misma que se reflejaría en la creación de la primera bebida gaseosa; un nuevo producto para el cual si bien prácticamente sólo tuvieron que agregar limón y azúcar a la soda creada por Schweppe, resultó ser todo un éxito.

Pero más allá del éxito alcanzado tanto por la soda como por la nueva bebida de limón y las perspectivas que se alcanzaban a vislumbrar a partir de las aguas carbonatadas de sabores o gaseosas, resulta paradójico que las ventas de los productos lanzados por la compañía fueran impulsadas en buena medida por recomendaciones médicas o por temas relacionados con el mejoramiento de la digestión. Más cuando fue precisamente la creación del agua tónica, su producto estrella, la respuesta a un problema de salud que estaba afectando seriamente la salud de los colonos Ingleses en la India quienes en medio del clima tropical y la abundancia de insectos estaban empezando a sufrir enfermedades como la malaria y el paludismo.

1870: Nace el agua tónica, el producto insignia de Schweppes

Dentro de la historia de Schweppes, el nacimiento del agua tónica merece un párrafo aparte. No sólo porque nació como un producto medicinal sino porque coincidencialmente dio origen al popular gin tonic, un trago que terminó por convertirse en uno de los preferidos en Inglaterra y también en el mundo entero.

Dada la proliferación de enfermedades y el peligro que éstas representaban para la vida de los colonos Ingleses que se encontraban en la India, la raíz de la quinina era uno de los antídotos que tanto estos como los lugareños disponían para hacer frente a las enfermedades que como consecuencia de estar en dicho clima y territorio podían desarrollar.

Teniendo en cuenta el amargo sabor de la quinina, una planta que además en altas dosis puede resultar letal, para consumirla los ingleses la empezaron a mezclar con soda Schweppes y limón para contrarrestar su fuerte sabor. De esta manera nacería el agua tónica, una bebida que Schweppes no tardaría en empezar a fabricar. Para comercializarla, la compañía usaría un envase en forma de ánfora tal como el que se ve en la imagen.

Primer envase tónica Schweppes
Primer envase de la tónica Shweppes.

Algunas anécdotas de la marca

Además de algunas que ya hemos repasado, la historia de Schweppes tiene llamativas anécdotas que dan cuenta de su popularidad y fama.

De hecho en relación al gin tonic por ejemplo, no se sabe a ciencia cierta cómo surgió exactamente. Mientras muchos dicen que esta popular mezcla fue propuesta por un alto oficial Británico para celebrar las victorias de las tropas imperiales en India, otros sostienen que fue un general a quien se le ocurrió mezclar la entonces agua medicinal con el aguardiente inglés o ginebra. Esto para contentar a los soldados y hacer que efectivamente consumieran el agua que en aquel entonces tenía unos porcentajes de quinina mucho más elevados de los que se usan hoy en día en la fabricación de la bebida siendo por ello más amarga.

Sea como fuere, el gin tonic terminó siendo uno de los maridajes entre bebidas más célebres aún en nuestros días, y más allá de las propiedades medicinales de la tónica, la principal razón para el arrollador éxito del producto estrella de Schweppes en los tiempos modernos.

Como dato curioso que sirve para evidenciar el proceso de expansión que estaba viviendo la marca, un pequeño cargamento con botellas de la tónica fue rescatado en 2012 de las ruinas del Titanic. Este era parte de unas muestras que llevaba Walter James Hawksford, persona que viajaba hacia Nueva York en el emblemático barco para convertirse en el primer jefe de exportación de Schweppes. A partir de entonces se decidió relanzar la primera versión de la botella con el fin de usarse en la línea de tónicas premium.

Tónicas Premium Schweppes
Tónicas Premium Schweppes

Evolución de la marca

A partir de 1870 y gracias al gran éxito que empezó a tener Schweppes con la creación del agua tónica y la introducción de nuevos sabores de refrescos carbonatados como el de jengibre (el popular Ginger ale), Schweppes empezó a experimentar un gran crecimiento llegando a abrir plantas de producción en diferentes partes del mundo. Procurando siempre mantener la imagen refinada y elegante propia de los ingleses a través de un manejo siempre cuidadoso de la marca, Schewppes, más allá de ser reconocida por la calidad de cada uno de sus productos (que entre otras cosas le ha significado ser ganadora de importantes premios), es sinónimo de clase y sofisticación.

Dando muestra de ello, recientemente la marca ha contado con la participación de importantes actrices en sus anuncios. Tal es el caso de los siguientes comerciales donde hacen su aparición Nicole Kidman y Uma Thurman con la campaña What did you expect (En español “Qué esperabas”).

Gracias a la gran aceptación de sus bebidas y a la influencia ejercida por Gran Bretaña a nivel mundial en sus tiempos de mayor esplendor, Schweppes no tardó en convertirse en un importante representante del Reino Unido que logró propagarse rápidamente por distintos lugares y países, comenzando por aquellos donde el imperio ya se había expandido.

Así, durante el siglo XX la marca lograría tener una gran penetración en diferentes mercados, algo que ya en pleno siglo XXI ha logrado consolidar siendo vendida en una gran cantidad de países alrededor del mundo y un reconocido proveedor de bebidas gaseosas suaves.

Aunque en 1969 Schweppes se fusiona con la marca Británica de dulces Cadbury formando así Cadbury Schweppes, hoy en día esta es propiedad de la compañía Dr Pepper Snapple Group basada en Texas y es producida bajo licencia por diferentes compañías en los distintos países donde se encuentra presente.