Malito, Feíto y Carito

De verdad hay gente que no se ayuda

Este es el peor de los escenarios. Hay negocios que no me explico cómo sobreviven. De verdad, hay gente que no se ayuda y que vende de milagro. Hay negocios con un servicio tan perverso, que me sorprende que no hayan salido del mercado.

Y el problema no es de precio

El problema es que presumimos la escasez. El problema nunca es costar más, sino que el cliente no entienda por qué. El problema surge cuando cuesta más, pero su propuesta de valor frente a otras alternativas, deja mucho que desear. Ahí hay que prender las alarmas.

A veces creemos que solo por el hecho de cobrar más, sin justificarlo de una manera clara y directa, es suficiente. Craso error. Cobrar más pero no prestar una experiencia sorprendente y brindar un servicio demencial que justifique ese precio, es un harakiri. No es cobrar más porque sí.

Uno no es víctima de la competencia, uno no es víctima de clientes con gran poder de negociación; uno es víctima de su falta de diferenciación. No pretenda que le paguen más si hay mejores alternativas que además brindan una mejor experiencia, y para mayor dolor, cuestan menos.

No conocemos la competencia

Sacar pecho de beneficios que no sorprenden a nadie es el primer síntoma. Subestimamos la competencia. No conocemos su propuesta de valor, no conocemos sus fortalezas y debilidades. Creemos aisladamente que somos mejores, cuando en el fondo puede que no seamos para nada mejores. Es una dura realidad, pero más vale que se de cuenta ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Hay clientes que están haciendo la tarea; pero la soberbia nos mata. Creemos que porque llevamos muchos años en el mercado los clientes nos van a ser fieles. Nada mas alejado de la realidad. No presuma la lealtad. Cuando presumimos que por ofrecer lo mismo de toda la vida, la gente nos va a preferir; desconociendo que hay competidores haciendo la tarea, es el comienzo del fin.

Atento al Malito, Feíto y Carito

Suena exagerado, pero si nos descuidamos, los competidores nos pueden sobrepasar ofreciendo mejores experiencias y brindando un mejor servicio, Por eso, ojo con el “Malito, Feíto y Carito”. Tómele continuamente al pulso al mercado y haga la diferencia.

Artículos Relacionados

Autor de Yellow, Detalles que Enamoran, Bueno, Bonito y Carito, El día que David venció a Goliat y Facebook Toolbox. Antes de fundar Bien Pensado trabajó para compañías como Coca-Cola, DuPont, Avery Dennison, Varta Rayovac y el Grupo Latino de Publicidad. Administrador de Empresas, Especialista en Psicología del Consumidor y MBA. Colombiano, lector compulsivo, testarudo por naturaleza y optimista por convicción. www.DavidGomezGomez.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 thoughts on “Malito, Feíto y Carito

  1. Lo que más me agrada es que se pasa de la teoría a la practica, cada analogía nos lleva a una realidad en la que vivimos pero desconocemos.
    Realmente está haciendo la diferencia

  2. muy buen mensaje
    sobretodo en estos tiempos de crisis que todos quieren vender
    lo mismo pero sin pensar en el cliente

    saludos desde ECUADOR